¿Puedo tomar el sol si tengo cicatrices?

La piel es el órgano externo más extenso del cuerpo humano. Éste ejerce funciones de protección y, a su vez, es sensible al estímulo de factores externos; es por ello por lo que se debe prestar un cuidado correcto.

Laos rayos del sol son uno de los factores externos que pueden causar daño en la piel, sobre todo cuando en la piel existe la presencia de cicatrices, ya que éstas son más sensible a la incidencia del sol.

En este artículo de SunQuit te explicamos cómo proteger una cicatriz del sol, así como de la importancia que conlleva este acto.

¿Por qué es necesario proteger las cicatrices?

Conocer cómo proteger una cicatriz del sol es sumamente importante ya que, si la protección no es la correcta, pueden ocurrir dos cosas:

  • Que la cicatriz se vuelva más oscura, cuando la cicatriz sea abultada.
  • Que se vuelva más clara y con una apariencia más hundida.

En cualquiera de los dos casos, la consecuencia es que la cicatriz se note aún más.

Y es que la cicatrización, que consiste en el proceso de regeneración de la piel, posee una enorme sensibilidad respecto a los rayos del sol. Por ese motivo, debemos tener especial cuidado con las cicatrices de nuestro cuerpo.

Cómo proteger una cicatriz del sol

A la hora de proteger una cicatriz frente al sol son varias las medidas que podemos emplear para conseguirlo. Entre los pasos a adoptar para prevenir daños en el tejido se encuentran:

Evitar el sol

La opción más recomendable es evitar exponerse a la luz solar, sobre todo si la cicatriz es muy reciente. Es importante considerar que no solo será el sol el que afecte la cicatriz, sino que hay espacios como playas y piscinas donde es posible entrar en contacto con productos químicos que también pueden dañar el aspecto de la piel.

Usa la ropa adecuada

En el caso de que tengas que estar en lugares expuestos al sol, es recomendable utilizar ropa que impida la penetración de los rayos ultravioleta. De este modo, evitarás posibles daños que el sol pueda provocar a la cicatriz. Emplea colores claros en detrimento de los oscuros.

Hidrátate

Debes mantener una hidratación adecuada. Lo recomendable es beber ocho vasos de agua al día. De este modo, la piel estará hidratada, provocando una mejor regeneración y así, evitar el escozor cuando la cicatriz es reciente.

Usa un protector solar

Debes utilizar una crema solar con un factor mayor a 50 tanto en la cicatriz como en la piel en general, ya que una exposición prolongada no solo afectará a nuestra cicatriz, sino también a toda la superficie de la piel.

Para responder la importante cuestión de cómo proteger una cicatriz del sol, es vital elegir un protector solar adecuado. ¿Cuál escoger? La respuesta variará dependiendo de cada persona. Se debe escoger uno que se adapte a las necesidades de cada uno, así que es recomendable acudir a un especialista que nos recomiende el mejor producto que se adapte a nuestro fototipo.

El protector solar que se utilice tiene que cumplir con una serie de condiciones para que garantice la protección de nuestra cicatriz. Debe de tener una fácil absorción en la piel, ser resistente al agua y al roce con materiales textiles, entre otros.

Aplica una crema cicatrizante

Elegir y utilizar una crema cicatrizante también nos ayuda a la hora de tratar y cuidar cicatrices. En cuanto a esto, también es importante la consulta con un especialista en el área, quien también determinará cuál es la que se adapta mejor a nuestra piel.

Confía en los aceites naturales

El uso de aceites naturales también supone una muy buena opción para el cuidado y protección de las cicatrices. Existen muchas variedades de aceites que son conocidos por sus propiedades regeneradoras de la piel.

Si es necesario, cuenta con vendajes

Otra opción viable que puede responder a cómo proteger una cicatriz del sol se trata del uso de vendajes. Son muchas las opciones en el mercado, así que es recomendable escoger uno que sea resistente al agua. Este tipo de protección es ideal para cicatrices recientes, pues evitará un cambio de aspecto por efecto de los rayos ultravioleta.

Siempre ayuda aplicar diferentes soluciones a la hora de cuidar la piel, sobre todo cuando es una cicatriz. Además, debemos tener especial cuidado cuando nos protegemos del sol. De lo contrario, estaremos más expuestos a que nuestra piel se vea afectada por los rayos del sol.  

A través de la app de SunQuiet podemos saber el tiempo de exposición solar recomendable para nuestro tipo de piel. De este modo podremos cuidar mejor nuestras cicatrices. Descarga la app y descubre un nuevo aliado para el cuidado de la piel.


Aprende cómo no pelarse después de tomar el sol

Tomar el sol tiene múltiples beneficios para nuestro organismo. Un buena exposición solar puede a ayudar a fortalecer el sistema inmunológico, reducir la presión sanguínea y hasta llegar a combatir la depresión y la ansiedad, entre otros beneficios.  

Con la llegada del verano y las innumerables horas tomando el sol, una pregunta muy común que nos hacemos es cómo no pelarse después de tomar el sol. Y es que pelarse puede ser una de las consecuencias que tiene no tomar sol de forma responsable.

En este artículo de SunQuiet te explicamos algunas de las consecuencias de una sobreexposición al sol, así como las diferentes formas que te permitirán no pelarte después de tomar el sol.

Consecuencias de la sobreexposición solar

La sobreexposición a los rayos UV que el sol desprende pueden traducirse en diferentes problemas para nuestro bienestar. Entre las consecuencias del consumo irresponsable del sol se encuentran:

Quemaduras e insolación

Sin duda, la primera consecuencia de sobrepasar de exposición solar es el enrojecimiento de la piel. En ocasiones, este enrojecimiento en nuestro tejido provocado por el sol es tan serio que pueden llegar a producir quemaduras de segundo grado.

Otro de los efectos es la insolación. Que produce fiebre, dolor intenso de cabeza, náuseas, vómito, calor en la piel y somnolencia. En casos muy graves puede llegar a provocar condiciones más severas como convulsiones.

Envejecimiento prematuro de la piel

Los rayos producidos por el sol alteran el colágeno y la elastina, que son sustancias que se encuentran en la piel. Si se abusa de la luz solar el proceso de envejecimiento puede llegar a acelerarse, provocando la aparición de arrugas y falta de brillo natural de forma prematura.

Alteraciones en el sistema inmunológico

Los rayos ultravioleta en exceso pueden generar alteraciones en el sistema inmunológico porque limitan el funcionamiento de las defensas del  cuerpo humano. De esta forma, las personas que toman sol sin protección pueden llegar a estar más expuestas a virus y enfermedades.

Melanoma y carcinomas cutáneos

Otra de las consecuencias puede provocar la sobreexposición al sol son los carcinomas cutáneos. Es decir, la aparición de tumores en zonas de la piel que ha sido sobreexpuesta de una forma continua a la luz solar.

¿Cómo no pelarse después de tomar el sol?

Cuando tras un día de haber estado expuesto al sol notas como tu piel empieza a pelarse, algo mal has hecho.

Evitar que tu piel se pele tras tomar el sol es fácil. Para saber cómo no pelarse después de tomar el sol deberás cumplir las siguientes técnicas.

Mantenerse hidratado

Mantener hidratado el cuerpo es fundamental para impedir que la piel se rompa y empiece a pelarse. Una de las causas que permite que se desprendan partículas de células es la falta de agua. Por ello, lo ideal es beber 8 vasos de agua al día, algo que debemos cumplir sobre todo en los días que nos exponemos al sol.

A esto se le suma la utilización de una buena crema hidratante. Hoy en día existen muchas marcas y presentaciones que satisfacen y se adaptan a cualquier persona, es necesario escoger aquella que se adapte mejor a nuestro tipo de piel.

Usar la crema solar  

Para responder a la pregunta de cómo no pelarse después de tomar el sol, es muy importante el uso las cremas protectoras. Lo ideal es que estas lociones tengan un alto factor de protección solar. A esto se le debe acompañar el uso gafas de sol y sombreros que protejan aún más la piel, el pelo y la vista de los efectos de la luz.

Muchas personas creen que el uso de la crema solar solo se debe aplicar a la hora de exponerse a la luz solar, pero esto no es correcto. La crema protectora se debe utilizar siempre, no importa el clima o la actividad ya que, en un día nublado puede llegar a tener el mismo índice de UV que en un día soleado.

Para conocer con seguridad cuánta crema debes aplicarte y cada cuánto, la descarga de SunQuiet siempre será la mejor idea. En base a tu piel, ojos y pelo la app te genera un perfil personalizado en el que te dará las pautas básicas para ello.

Sé moderado

Tomar el sol es una actividad que puede llegar a generar cierta ‘dependencia’. Está comprobado que la exposición al solar genera endorfinas, provocando una sensación de bienestar y placer. No obstante, debemos ser moderados para evitar que la sobreexposición llegue a dañar nuestra piel.

Hemos de ser conscientes del tiempo y las horas a la que tomamos el sol. Se conoce que al mediodía es el punto más alto del sol y donde sus rayos caen más directos sobre la superficie terrestre. Por ello, la luz de la mañana y de la tarde serán siempre las más recomendables.

Sigue una buena alimentación

Mantener una dieta equilibrada no es solo esencial para mantener el organismo saludable, sino que también es una medida para prevenir pelarse la piel después de tomar sol. Es fundamental ingerir alimentos ricos en vitamina C y E, tales como las nueces, las semillas, las hortalizas de hoja verde, la naranja y el limón, entre otros para conseguirlo.

¿Qué te parecen estos consejos? Ahora ya sabes cómo no pelarte después de tomar el sol. Sigue las pautas marcadas, descarga SunQuiet y empieza a disfrutar de todos los beneficios del sol.


¿Cómo elegir el mejor protector solar para niños?

Tanto adultos como niños tenemos que estar adecuadamente protegidos ante la exposición solar para evitar la radiación UV. Sin embargo, en el caso de los niños los cuidados deben ser más estrictos porque están más expuestos a riesgos por su piel. Además, en el caso de los niños no son conscientes de la importancia de los protectores solares, por lo que debemos prestar especial atención.

 

En este artículo de SunQuiet te explicamos la importancia del protector solar en niños, así como las mejores opciones a las que recurrir.

 

¿Qué pasa si no protejo la piel de los más pequeños?

 

En primer lugar has de saber que la piel de los niños -sobre todo los bebés-, tienen una menor protección debido a que el pigmento llamado melanina que produce la piel para protegernos naturalmente del sol, es producido en menor medida comparado con un adulto. Por otra parte, el grosor de su piel todavía no es estable y se encuentra en desarrollo. Por estas razones los pequeños se encuentran más expuestos.

 

No hay que dejar el uso del protector solar exclusivamente para la playa, piscinas o sitios en los que los niños se sumerjan o juegan en el agua. También es necesario que el protector solar sea aplicado antes de salir a jugar, hacer actividades o pasear al aire libre. De este modo estaremos haciendo la mejor prevención posible ante el temido cáncer de piel.

 

No proteger la piel de los más pequeños con el protector solar para niños adecuado puede traducirse en  insolación, quemaduras (leves, moderadas o graves), ampollas -y posterior descamación de la piel-, irritación, o inflamación e infección, entre otros riesgos.

 

Otra de las consecuencias de no proteger la piel del sol puede ser la aparición del melanoma. Se trata de un tipo de cáncer que, por lo general, se detecta o aparece en adolescentes y adultos de entre 15 y 29 años de edad. Esto es porque el cáncer demora en desarrollarse (entre 10 y 15 años).

 

El melanoma es una consecuencia grave, pero hay otras que si bien son menores también provocan dolor, molestias y síntomas desagradables como por ejemplo fiebre y vómitos, causados por quemaduras derivadas de la prolongada exposición al sol sin tomar las precauciones recomendadas.

¿Cuál es el mejor protector solar para niños?

Pese a que elegir el mejor protector solar en niños variará de las diferentes características y condiciones de cada personas, hay una serie  de aspectos generales que se han de tener en cuenta:

 

  • Los niños son muy activos. Por ello has de estar pendiente de ir aplicándoles constantemente protector solar. O bien aplicarles uno con factor de protección más alto.
  • Idealmente deberías aplicar un protector solar niños SPF 30 o superior y con protección UVA.
  • Escoge un producto específico para bebés o niños, no utilices uno indicado para adultos.
  • Antes de aplicarlo en todo el cuerpo, es mejor que hagas una prueba de tolerancia aplicando solo una pequeña cantidad sobre la piel de la mano, para descartar posibles reacciones alérgicas .
  • En ocasiones a los niños les resulta molesto que les apliquen cremas. Puedes recurrir a sprays o aerosoles que serán igualmente efectivos, pero que podrías aplicar mediante una actitud juguetona.

Protector solar en niños según su edad

Al igual que no podemos aplicar el mismo protector solar a niños que adultos, en función de la edad de los más pequeños también se deberán hacer distinciones.

De 0 a 6 meses de edad

Los bebés con menos de 6 meses no deberían estar expuestos al sol ni tan siquiera con protección solar. Su piel aún produce poca melanina, haciéndolos más susceptibles al daño del sol.

De 6 a 12 meses

A esta edad ya puede utilizarse  protección solar en bebés. Aplica protector solar SPF 30 en las zonas del cuerpo que quedan sin cubrir: como las manos y rostro del bebé en caso de que  este vestido.

Niños pequeños

A partir del año, los niños se encuentran en una etapa de la vida en la que están muy inquietos. El mejor protector solar para niño es el que viene en aerosol, ya que es  resistente al agua. Aún así, también existe ropa con  Factor de Protección Ultravioleta (UPF). No te olvides de los sombreros y las gafas de sol.

 

Es muy importante que el protector solar a aplicar en la piel de los niños este fabricado específicamente para ellos. El motivo es de sentido común: los productos diseñados para adultos suelen ser más fuertes y sus fórmulas contienen ingredientes que podrían resultar irritantes cutáneos al entrar en contacto con la dermis del bebé o niño.

 

No te olvides que los diferentes tipos de piel y otros factores como el color del pelo o los ojos son determinantes a la hora de saber qué protector solar es mejor para niños.

 

Saber cuál es el mejor protector solar para niños en concreto será sencillo con el uso de SunQuiet. Y es que con la descarga de la aplicación en tu dispositivo móvil, no solo serás capaz de conocer qué tipo de protección necesitan los más pequeños de la casa, también el tiempo de exposición, o cada cuánto aplicarle la protección, entre otro. ¡Consigue la App de forma gratuita y disfruta de todas sus ventajas!

 


¿Qué es el Índice Ultravioleta (UV) y cómo afecta a tu piel?

Es bien conocido por todos que el astro rey, el Sol, emite luz y calor, pero ya no es tan evidente apreciar un tipo de radiación solar denominada ultravioleta o radiación UV, que escapa al ojo humano al salirse del espectro de longitudes de onda entre el rojo y el violeta. Esta radiación UV está compuesta por:

 

  • Ultravioleta  A  (onda larga) – UVA 400 – 315 nanómetros
  • Ultravioleta  B  (onda media) – UVB 315 – 280 nm
  • Ultravioleta  C  (onda corta) – UVC 280 – 100 nm

 

¿Cómo varía la intensidad de las radiaciones ultravioletas?

La radiación ultravioleta llega a la tierra fundamentalmente como UVA, al ser absorbida la  UVB y UVC casi en su totalidad por el oxígeno, el ozono, el vapor de agua y el dióxido de carbono presentes en la atmósfera.

Existen distintos factores que condicionan la intensidad con la que las radiaciones ultravioletas emitidas por el Sol, llegan a la superficie terrestre:  

 

  • La altura del sol en el cielo
  • La altitud donde nos situemos en la tierra
  • La nubosidad
  • La capa de ozono atmosférico
  • La latitud

Estos son aspectos a tener en cuenta a la hora de medir la intensidad de radiación solar y por tanto, factores claves para protegernos.

 

El índice ultravioleta y la piel

Excedernos de la radiación ultravioleta solar que nuestro tipo de piel permite, puede provocar desde su enrojecimiento y eritemas o quemaduras, excedernos puede provocar cáncer de piel si estas superaciones son continuadas, u otros efectos como arrugas, manchas o la pérdida de elasticidad de nuestra piel. Los rayos UV son los causantes de todo ello si mantenemos una exposición prolongada al Sol, más allá de lo recomendable para nuestro fototipo.

También es cierto que es imprescindible para nuestra salud y por ello muy beneficioso, pequeñas dosis de radiación solar UV, fundamental para la síntesis de la vitamina D que ayudará, entre otras muchas ventajas, a fijar el calcio en nuestro huesos haciéndolos más resistentes.

 

Índice UV: sistema estándar de medición de intensidad

Por todo lo comentado, se hizo imprescindible, controlar mediante un Indicador la intensidad de radiación ultravioleta UV emitida por el Sol que llega a la superficie terrestre. Nace así el  ÍNDICE UV,  ó IUV como un sistema estándar de medición con valores numéricos, riesgo asociado y color indicativo.

 

El  IUV sitúa sus valores entre  1 y 11 o superior.  En nuestro país en agosto es habitual encontrar IUV con valores de  9 o 10. Así en invierno en Valencia el IUV su máximo diario en torno a las 14:00 horas,  oscila entre 1,5 y 2. El fototipo más habitual en nuestro país es el  III en una escala del I al VI. Este tipo de piel en verano con un IUV 9 a las 13:00 horas,  puede soportar sin quemarse en torno a 25 minutos. Este mismo fototipo III en  invierno con una exposición de cuerpo del 50% (cara, cuello, manos, brazos y piernas), necesita  42 minutos para sintetizar la vitamina D necesaria ese día.

 

Cambia tus hábitos y evita daños irreparables

Según la Organización Mundial de la Salud  OMS, cada año se producen entre dos y tres millones de cánceres de piel en el mundo, de los cuales  130.000 son melanomas con fuerte incidencia de mortalidad en población de piel clara. También según la OMS el  20%  de los casos de ceguera son debidos a fuertes exposiciones solares.

Regular nuestros hábitos, conductas y costumbres como consecuencia de una preocupación social hacia el bronceado, es una necesidad que debemos impulsar mediante la educación y concienciación. Haber definido el ÍNDICE UV, IUV, como sencilla medida de las radiaciones ultravioletas, nos proporciona una ayuda inestimable para evitar lesiones cutáneas por sobreexposiciones solares.

SunQuiet es una herramienta que ayuda al usuario a:

 

  • Conocer su tipo de piel.
  • Medir el INDICE UV en cualquier lugar que se encuentre.
  • Saber cuánto tiempo puede soportar su piel sin que reciba daño alguno.
  • Conseguir así un bronceado saludable y una síntesis de vitamina D que revitalice sus huesos.

 

¿Quieres cuidar tu piel de la exposición solar y conseguir un bronceado perfecto? Si es así, solo tienes que descargar la APP de Sunquiet y activarla cada vez que hagas actividades al aire libre o tomes el sol. Es una app gratuita, creada por médicos y avalada por los medios de comunicación. ¿A qué esperas para descargarla?

 


Factores de riesgo para padecer un cáncer de piel

El factor principal para padecer un cáncer de piel, tanto melanoma como cáncer de piel no-melanoma, es la exposición a la radiación ultravioleta (UV). Esta fuente de energía puede proceder tanto de los rayos solares como de las fuentes artificiales como son las cabinas de bronceado.

El riesgo a padecer un cáncer de piel será más alto cuanto mayor sea exposición a estas fuentes de luz que se van acumulando a lo largo de nuestra vida. Por otro lado, el riesgo será también dependiente de la latitud geográfica donde se vive, pues la cantidad de UV es mayor y constante durante todo el año en áreas cercanas al ecuador. Lo mismo con las actividades que realicemos al aire libre sin protección.

Otro de los factores que debemos considerar son las exposiciones intensas al sol a edades tempranas, especialmente si llegaron a producir quemaduras solares en la infancia.

Todo lo dicho indica que hay factores que podemos controlar para disminuir las posibilidades de padecer un cáncer de piel.  Lo principal es la realización de un examen periódico de la piel, lo que conseguirá que las lesiones sean tratadas en sus fases de inicio cuando son absolutamente curadas con una pequeña intervención.

A la hora de recurrir a estos exámenes, has de tener en cuenta una serie de factores. Ya que hay ciertos factores de riesgo para padecer un cáncer de piel en base a diversos aspectos.

Factores generales

  • La edad. El riesgo de cáncer de piel aumenta con la edad, ya que normalmente está asociado a una mayor cantidad de exposición acumulada a rayos UV. Pero el cáncer de piel también aparece en personas de piel clara que han pasado mucho tiempo expuestos a los rayos UV; especialmente si han tenido quemaduras en la infancia.
  • Sexo. Los hombres tienen el doble de riesgo de desarrollar un carcinoma basocelular que las mujeres; y tres veces más para desarrollar un carcinoma epidermoide.
  • Inmunosupresión. Las enfermedades víricas y las enfermedades o tratamientos que conllevan una disminución de la inmunidad, como los trasplantados, son más propensos a padecer un cáncer de piel.

Factores individuales

Fototipo o tono de piel. Las personas de piel clara o fototipos I, II cuya tendencia es a mayor propensión a quemarse y a desarrollar pecas, tienen un riesgo mayor que los tonos oscuros IV y V.

Nevus o lunares. Los lunares son lesiones benignas y muy raramente se convierten en cánceres de piel. Si el número de nevus que se tienen es mayor de 50 el riesgo de que alguno se malignice es mayor que en los pacientes con escaso número. Alguno de los nevus puede tener unas características anormales o displásicas (asimetría, varios colores, crecimiento etc), y estos pueden aumentar un 10% las posibilidades de tener un melanoma. Los pacientes con nevus displásicos deben de seguir un examen periódico de su piel.

Factores genéticos

Enfermedades genéticas. Enfermedades congénitas como el xeroderma pigmentosum, cuya anomalía consiste en tener un defecto en la reparación fisiológica de las alteraciones que ocasionan los rayos UV en la piel, lo que ocasiona la aparición a edades muy tempranas de cánceres de piel. También los que desarrollan el síndrome del Nevus Basocelular o síndrome de Gorlin.

Historia familiar o personal de cáncer de piel. El tener familiares cercanos con cáncer de piel proporciona tener un mayor riesgo personal de tener un cáncer de piel, y también si una persona ha tenido un cáncer de piel le da más posibilidades de padecer otro en el futuro.

Factores relacionados con el estilo de vida

Tabaco. Los fumadores tiene un mayor riesgo de tener cáncer epidermoide de labio.

Contacto con sustancias químicas. Tener contacto con ciertos productos como arsénico, alquitranes, parafinas, algunos aceites etc. puede causar el desarrollo de carcinomas cutáneos.

Exposiciones a los rayos UV. Las personas que trabajan al aire libre, o que toman el sol todo el año sin protección tienen un mayor riesgo de presentar un cáncer de piel. También los que por motivos cosméticos han utilizado los rayos UV de bronceado.

Otros factores

Virus. Las infecciones por el virus del papiloma humano, especialmente en localizaciones como perianal, o área genital, son factores que aumentan el riesgo de tener un carcinoma epidermoide. Las infecciones por el virus del herpes tipo 8 pueden asociarse al desarrollo del Sarcoma de Kaposi, así como pacientes infectados del virus HIV.

Tratamientos. Tratamientos mediante radiaciones ionizantes o exposiciones a los rayos UV con fotosensibilizantes (PUVA) para el psoriasis puede aumentar el riesgo a largo plazo de tener un cáncer de piel.

Ahora que ya conoces los factores de riesgos para padecer un cáncer de piel es momento de empezar a tenerlos en cuenta para evitar el desarrollo de éste.


Quemaduras por el sol: cómo acabar con ellas

A la mayoría de las personas nos gusta presumir de una piel morena y bronceada durante el verano. Y por lo general, esto se traduce en un aspecto saludable a la vez que parece que nos hace parecer más atractivos, estéticamente hablando. Sin embargo, hoy en día sabemos que a la hora de exponernos al sol es imprescindible tomar precauciones para preservar nuestra piel y salud.

En este artículo de SunQuiet te explicamos cómo evitar quemaduras por el sol, y así no tener que preocuparte por los remedios de quemaduras de sol.

Errores habituales en la protección solar

A pesar de las numerosas campañas de prevención y la abundante información al respecto, no falta quien llega a pensar que en pleno verano si está nublado no es necesario utilizar protección solar, por ejemplo. Y este, entre otros, es un grave error que podría ocasionar importantes quemaduras por el sol, como las que se registran cada temporada veraniega.

La causa más común por la que se contrae una quemadura de piel es debido a una intoxicación solar. Es decir, a una excesiva exposición a radiación UV, UVB y UVA.  

Las quemaduras por el sol van de leves a graves. Aunque todas comienzan igual: con un enrojecimiento de  la piel que puede ocasionar escozor, dolor, irritación, ampollas, e incluso deshidratación y fiebre. Estos últimos síntomas pasadas 6-12 horas desde la exposición.

En algún momento de nuestra vida seguramente hayamos pasado por algunas quemaduras por el  sol. No obstante, evitarlas ha de ser tu prioridad este verano. Y es que las quemaduras, en el peor de los casos, podría ser la causante de cáncer en la piel en el futuro.

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Tipos de quemaduras por el sol

Todas las personas estamos expuestas a las quemaduras del sol si no tomamos precauciones. No obstante, hay ciertos perfiles que, por sus condiciones, son más vulnerables a los rayos del sol. Entre ellos:

  • Personas con la piel o tez clara.
  • Cabello rubio o rojizo.
  • Ojos claros.

Es importante que siempre que vayamos a estar expuestos al sol tengamos claras las precauciones o, de lo contrario, podrían aparecer diferentes tipos de quemaduras en nuestro cuerpo.

Quemaduras de sol leves

La piel se enrojece y suelen sentirse molestias al roce con la ropa o al tacto. Se puede irritar y tras unos días comenzará a pelarse para renovar las células muertas.

En estos casos basta con aplicar remedios de quemaduras por el sol como darse una ducha fría y, posteriormente, untar la zona varias veces al día una aftersun.

Es muy importante mantenerse bien hidratado y no exponerse nuevamente al sol hasta estar totalmente recuperado.

Quemaduras de sol moderadas

Este tipo presenta dolor al tacto, enrojecimiento y, en ocasiones, también hinchazón y un malestar generalizado en el que la sensación térmica puede sufrir alteraciones (calor y frío). En estos casos, la piel tarda más en curarse, ya que se pela, se cae y se recompone.

El tratamiento es el mismo que para quemaduras por el sol leves. No obstante, estas requerirán de un periodo de recuperación más largo.

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Quemaduras de piel graves

Cuando las quemaduras por el sol son graves, además de los síntomas anteriores, pueden presentarse náuseas, vómitos, escalofríos, dolor de cabeza, estado gripal y fiebre. En algunos casos, incluso infección; por lo que ante quemaduras consideradas graves siempre es aconsejable recurrir al médico.

Cómo evitar las quemaduras por el sol

Saber cómo aliviar las quemaduras del sol es importante, pero más aún lo es evitarlas.

Existen factores determinantes que pueden considerarse como de mayor riesgo. No obstante, a la hora de prevenir las quemaduras por exposición al sol, existen una serie de pautas básicas:

  • Evita exponerte al sol a las horas de mayor riesgo (entre las 10 y de 16 horas).
  • Aplica el protector solar media hora antes de la exposición al sol y repítelo cada dos horas si se está en contacto con el agua. Aunque el día esté nublado deberás realizar esta acción.
  • Utiliza otros métodos de protección solar: como gafas anti rayos UVA y UVB, sombreros, entre otros.
  • Descarga SunQuiet. La aplicación te ayuda a cuidar la piel y mantenerla saludable frente al sol.
  • Usa ropa de color clara. Siempre es mejor a la hora de salir a caminar bajo el sol, ya que los tonos oscuros absorben el calor y los rayos con mayor rapidez.
  • Evitar beber alcohol antes y durante la exposición al sol

Siguiendo estos consejos podrás lucir una piel sana y bronceada todo el verano sin que se vea afectada por las quemaduras por el sol. Tu salud mejorará y disfrutarás del verano como nunca lo has hecho.